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¿Qué esperar del regreso a clases?

articulo_julioPese a que aún no hay una fecha de retorno y que el ministro de educación cada cierto tiempo intenta dar señales del regreso a clases, lo cierto, es que cuando ello suceda seguramente no se realizará en las mismas condiciones que se hacía hasta marzo de 2020.

Hasta el momento no hay información oficial acerca de los requisitos mínimos exigidos para retornar a las aulas, pero sí podemos recoger la experiencia de otros países para hacernos una idea de lo que podrá hacerse exigible.

Una primera política debería ser la de evaluar los síntomas al ingreso al establecimiento, como se hace en muchos recintos, midiendo la temperatura corporal con un termómetro, asimismo deberían establecer medidas para el distanciamiento social, tanto para los trabajadores como para los estudiantes.

Un segundo aspecto es relativo al uso de mascarillas que debiera ser obligatorio al menos para los adultos y estudiantes mayores. Por ejemplo, la Academia Americana de Pediatría recomienda el uso para alumnos de middle o high schoool, lo que sería a partir desde los once años. Sin embargo, en aquellos casos en que el uso de mascarilla no sea posible, deberá hacerse más estricto el distanciamiento.

En algunos estados de Estados Unidos se han establecido guías que orienten a cumplir con el distanciamiento, como marcar con cinta adhesiva pisos o aceras y letreros en las paredes para ayudar a que el personal y los estudiantes permanezcan separados. Así como también establecer planes de aseo y desinfección rutinaria, los que deberán ser más exhaustivos que los declarados en el reglamento interno de convivencia escolar, los que están pensados para una normalidad anterior a la pandemia.

Uno de las tareas que han debido asumir los establecimientos en otras latitudes es el seguimiento o rastreo de los miembros de la comunidad educativa que han tenido contacto con alguien contagiado y coordinarse o colaborar con los centros de salud local en dicha política.

En cuanto al uso de espacios se han dispuestos horarios diferidos para el almuerzo y recreos, o bien, derechamente diferir las horas de clases o las jornadas de manera de distribuir a los estudiantes para garantizar el distanciamiento requerido.

Otro aspecto que ha sido abordado en el extranjero es sobre la salud mental de los estudiantes y de los trabajadores en el contexto de la pandemia, la misma Academia Americana de Pediatría recomienda incorporar adaptaciones académicas y apoyos para todos los estudiantes que aún puedan tener dificultades para concentrarse o aprender nueva información debido al estrés asociado con la pandemia. Asimismo, recomiendan no anticipar o intentar ponerse al día con el plan de estudios en un momento en que los estudiantes y educadores pueden tener dificultades con ello, comunicando a los educadores, estudiantes y miembros de la familia para que la escuela no se convierta en una fuente de mayor angustia.

Una de las preguntas frecuentes sobre un eventual regreso a clases es sobre los elementos de protección personal, los que en el caso de los trabajadores deberán ser proveídos por el empleador y en el caso de los estudiantes, si bien inicialmente estos elementos deben ser de preocupación de las familias, es deber del establecimiento que el estudiante no vea perjudicado el derecho a educarse por carecer de estos elementos, en cuyo caso será el colegio el que deberá adoptar políticas para proveerlos subsidiariamente.

Los mayores gastos en realizar las adecuaciones en infraestructura, mobiliario y elementos de protección personal, sumado a la disminución de los ingresos experimentados por la falta de pago de los apoderados, o bien a la disminución de la subvención escolar producto de la baja en el promedio de asistencia, abren la interrogante si es que habrá apoyo por parte del estado para que estas adecuaciones sean posibles en la educación privada, o bien si habrá espacio para una reforma sobre la determinación de la subvención en tiempos de crisis.

Es esperable que el regreso a clases no se haga de la noche a la mañana, sino que previo a la determinación por parte de la autoridad de educación y/o de salud sobre los requisitos que exigirán a los establecimientos educacionales en el retorno a clases presenciales, esto con el fin de entregar seguridad a trabajadores, estudiantes y sus familias, así como también es esperable que entreguen previamente las pautas y orientaciones necesarias acerca de los protocolos que deberán elaborarse y si es que habrá o no un financiamiento especial para este fin.

Por último, cabe señalar que aunque se puedan lograr todas las medidas preventivas, siempre existe la posibilidad de volver a suspender las clases, como ha sucedido en otros países.

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